OAXACA ES NOTICIA

“Si me matan resucitaré en el pueblo”; el Padre Marcelo y Monseñor Romero, el compromiso con la justicia

El Padre Marcelo solía vestir una camiseta con la figura de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, obispo de San Salvador, asesinado a manos de grupos paramilitares el 24 de marzo de 1980, mientras oficiaba una misa en la capilla de la Divina Providencia.

No es difícil imaginar que los principales referentes del sacerdote tzotzil, Marcelo Pérez, hayan sido jTatik Samuel Ruiz y Oscar Arnulfo Romero. El primero influyó en su formación pastoral y el segundo fue su inspiración espiritual y política.

Existen muchos paralelismos en la vida de estos dos guías espirituales, mártires en la lucha por la justicia. El Salvador, a inicios de la década de los ochenta, vivía la etapa más cruenta de la Guerra Civil y Romero era una voz firme que denunciaba las injusticias, la violencia criminal y las violaciones a los derechos humanos.

En un contexto como el de El Salvador, Romero sabía que se jugaba la vida: “Si denuncio y condeno la injusticia es porque es mi obligación como pastor de un pueblo oprimido y humillado. De nada sirven las reformas si van teñidas de tanta sangre”. Monseñor fue más allá: “He sido frecuentemente amenazado de muerte. Debo decirle que, como cristiano, no creo en la muerte sin resurrección: si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño.

Al igual que Romero, el Padre Marcelo fue amenazado en reiteradas ocasiones, eso no aminoró su intenso activismo y su lucha en favor de la paz. “Las autoridades son cómplices del narco. Han buscado la forma de callarnos, a través de amenazas de muerte y de difamación en redes sociales. Se siente miedo, pero eso no me detiene”. Esto dijo el padre Marcelo días antes de su muerte.

El crimen del Padre Marcelo sacudió a la iglesia católica en todo el país y Latinoamérica. Tanto la Comisión del Episcopado Mexicano, como la Compañía de Jesús se pronunciaron contra este asesinato: “El Padre Marcelo ha sido un símbolo de resistencia y acompañamiento para las comunidades de Chiapas durante décadas, defendiendo la dignidad, los derechos de los pueblos y la construcción de una paz verdadera”. También se pronunciaron los obispos de la región: “Que María de Guadalupe reciba en sus brazos maternales al padre Marcelo y lo conduzca al gozo de Dios”, pidió Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

Fuente: EDUCA